domingo, enero 15, 2012
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“Un hombre puede elegir. Yo elegí lo imposible. Construí una ciudad donde el artista no tenía que temer al censor; donde los grandes no estaban constreñidos por los pequeños; donde el científico no estaba limitado por la nimia moral. ¡Yo elegí construir Rapture! Pero mi ciudad fue traicionada por los débiles. Así que yo te pregunto, amigo mío, si tu vida fuera el premio, ¿matarías a los inocentes? ¿Sacrificarías tu humanidad? Todos hacemos elecciones; pero, al final, las elecciones son las que nos hacen a nosotros.”- Andrew Ryan







En la tercera entrada de este blog, Sueños Rotos, he hablado sobre los sueños utópicos de la sociedad moderna, mencioné la revolución que esto supuso en el periodo de la posguerra, tiempo de reestructuración además de reparación de daños causados en el mundo entero. Hoy quiero hablar y presentar un videojuego  que, por muy raro que suene, está relacionado con la entrada antes mencionada.
Bioshock, así es como se titula el videojuego, no es un mero objeto de diversión para los adolescentes deseosos de acción sin limites e historias fantásticas. Los creadores de la empresa Irrational Games han conseguido dar vida a un mundo impresionante basado en la época de los años 50 que nos adentra en los más hondos misterios de la sociedad de aquella época, corrupción, drogas, contrabando, experimentos científicos, una ciencia descontrolada y muchas otras cosas. La historia del videojuego nos introduce en un mundo totalmente nuevo, un lugar sumergido en las gélidas aguas del Atlántico. Rapture es el nombre del dicho mundo, que se reduce a una simple ciudad subacuática, y digo simple solo por su tamaño ya que construir una metrópolis sumergida no parece ser tarea fácil. Todo se desarrolla bajo agua en el lugar más fantástico que uno puede imaginar, donde el caos reina a sus anchas.
El videojuego está inspirado en la novela de la escritora Ayn Rand La Rebelión de Atlas que se publicó en el año 1957 en Estados Unidos. El tema principal de la novela, que es la misma de Bioshock, es la cuestión de ¿qué pasaría si las mentes más brillantes que son consideradas el motor de la sociedad se apartaran del mundo? En Bioshock el resultado es más que visible, pero aún así la construcción de una utopía donde las mentes brillantes gobiernen es un camino pedregoso, y las diferencias pueden concluir en un desastre. 
Bioshock, tal como he dicho antes, no es solo un juego de disparos. La historia va incluso más allá del gran sueño utópico. Para mí Rapture es un sueño roto, es la imagen de la debilidad de los sueños de una persona, como el entorno puede desmoronar todas las esperanzas y las buenas intenciones de un individuo que quiere ser diferente a los demás. Esto se ve en el creador de la ciudad sumergida, Andrew Ryan, que intenta crear su propio mundo partiendo de sus sueños de conseguir algo bueno, algo diferente, sano y próspero para la humanidad. Él es la figura del individuo que quiere ser diferente pero que es marginado por la sociedad por pensar y soñar, por destacarse de los demás. 
Andrew Ryan - "¿En que país hay un lugar para gente como yo?"
Los sueños de un individuo son como un castillo de naipes, que se alza alto ante la merced y tempestad de los vientos de la multitud cegada. ¿Cuantos no hemos soñado con construir algo utópico, y no me refiero a una ciudad, sino a un grupo perfecto, ya sea de amigos, compañeros de trabajo o de estudios? Todos tenemos y hemos tenido sueños que ante nuestra mente y ojos cobran una forma única, pero han sido muchas las veces que dichos sueños se han visto aplastados, aplacados y menospreciados por los que te rodean, y lo más triste es que muchas de las veces han sido los más cercanos los que lo han hecho. Así es como la persona se va quedando poco a poco sola, marginada y abandonada por todos los que la rodeaban antes, y esto es algo que también le ocurre a Andrew Ryan. 
Otro tema que el videojuego incluye en la historia es algo por lo que nuestra sociedad del siglo XXI se ve más que afectada, el tema de la crisis energética. De manera sutil intenta ofrecer una idea, que aunque pueda parecer disparatada, no es algo imposible, ya que por lo visto no hay nada imposible para nosotros. Rapture, la metrópolis sumergida, es construida  en una plataforma oceánica en el Atlántico cerca de las bases de un asentamiento volcánico que aportaría energía geotérmica a toda la ciudad. Sí, debo reconocer que situar una ciudad en la cercanía de unos volcanes es algo disparatado, pero la energía geotérmica es algo que hoy día usamos bastante. En nuestra época afectada por crisis, buscar recursos más estables y menos dañinos para reemplazar el uso de las energías sucias, es algo imprescindible. 
La trama del juego incluye más temas de los que hablar, como por ejemplo el uso excesivo de la ciencia para fines cuestionables y de poco provecho, otro sería la obsesión de la mente humana de sentirse igual a Dios y a la Naturaleza, el Super Hombre de Nietzsche, y muchas cosas más. En pocas palabras Bioshock es una rama ficticia de nuestra cruda realidad. 
A los aficionados a los videojuegos les recomiendo que lo prueben, y a los que aman la lectura les recomiendo que lean la obra de Ayn Rand. En ambos casos no se sentirán defraudados.


Si quieren saber más sobre las energías renovables y la energía geotérmica, aquí les dejo los enlaces de wikipedia: 

http://es.wikipedia.org/wiki/Energía_geotérmica
http://es.wikipedia.org/wiki/Energia_renovable


Curiosidades: Rapture en castellano se traduce como Arrebatamiento y está relacionado con las interpretaciones escatológicas cristianas que hacen referencia a la Segunda Venida de Jesús a la tierra, momento en el que se supone que hará ascender al cielo a todos sus discípulos. En el juego Ryan hace bajar a todos sus discípulos hasta la ciudad sumergida donde también les promete el paraíso.


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